domingo, 19 de junio de 2016

12. Obesidad hormonal 1 Perspectiva histórica sobre la obesidad

12. TRADUCCIÓN DEL BLOG DEL DR JASON FUNG

OBESIDAD HORMONAL 

Perspectiva histórica sobre la Obesidad 

La obesidad  hormonal 1

Por Jason Fung 
Ahora que sabemos que las calorías no son el verdadero problema, podemos empezar a centrarnos en lo que es realmente la causa de la obesidad (la etiología de la obesidad). La obsesión por la totalidad de calorías es un callejón sin salida de 50 años. Podemos empezar a abordar el problema de la pérdida y aumento de peso por la comprensión de sus causas reales. Entonces, ¿cuál es la verdadera causa de la obesidad? Volvamos atrás en el tiempo para ver qué pensaba la gente acerca de la obesidad en el pasado.
William Banting

Se considera que William Banting (1796-1878) fue quien escribió el primer libro sobre dietas. Fue una persona con un peso normal en su adolescencia y hasta los 20 años. Sin embargo, cuando llegó a sus años 30, 40 y 50 comenzó a ganar algo peso. No mucho, pero unos pocos kilos por año. A los 62 años ya pesaba 92 kilos. No está mal para los estándares modernos, pero un verdadero obeso por los estándares de la época. Así, siguiendo el consejo de sus médicos, trató de comer menos. Pero entonces, se sintió cansado, con hambre y en realidad no estaba perdiendo peso. Luego, trató de hacer más ejercicio. Remó en el Támesis y adquirió una muy buena forma física. Sin embargo, todavía no era capaz de bajar de peso. Por último, siguiendo el consejo de un cirujano francés, comenzó una nueva dieta. No limitó las calorías, pero suspendió los azúcares y almidones (lo que ahora llamamos carbohidratos refinados). Evitó todos los panes, leche, cerveza, dulces y patatas. Pobre hombre, amaba a sus hidratos de carbono. Perdió mucho peso y se sentía tan bien que decidió publicar sus hallazgos en un libro: "Carta sobre corpulencia dirigida al público". Este fue realmente el primer libro sobre la dieta moderna. Con base en su experiencia personal, Banting consideró que no eran las calorías las que provocaban el aumento de peso, pero sí los carbohidratos refinados. Muchas de sus ideas: que los azúcares y almidones causaban la obesidad han persistido a través de los próximos 100 años.
Osler-266x300Sir William Osler – el influyente médico canadiense que escribió "Principios y Práctica de la Medicina" - pone de manifiesto que la mayoría de los médicos de la década de 1900 consideraron que los carbohidratos refinados eran la causa principal de la obesidad. En su famoso libro de texto, describe el tratamiento de la obesidad con dietas que ofrecen predominantemente carne y huevos y baja en carbohidratos refinados. En su monografía de 1882: "La obesidad y su tratamiento", el Dr. Osler afirmó que los alimentos grasos eran fundamentales para reducir la obesidad, ya que aumentaban la saciedad (sensación de plenitud). Esto contrasta con la demonización moderna de la grasas de la dieta, lo que coincide perfectamente con la aparición de la epidemia de obesidad. Tal vez el buen Dr. Osler estaba acertado en algo después de todo. En la década de 1950 éste era un consejo bastante estándar.
Si se les preguntara a sus abuelos qué causó la obesidad, no le hablarán de calorías. Las calorías como una unidad de energía eran en gran parte desconocidas en ese momento. Dirían en cambio, que los dulces y los alimentos con almidón causaron la obesidad. El libro “El cuidado del bebé y los niños” del Dr. Spock - una biblia de la crianza de los niños de los años 1950 - describe que el aumento o la pérdida de peso depende principalmente de la cantidad de postres y alimentos ricos en almidón que se consumen.
El doctor Passmore en el British Journal of Nutrition en 1963 escribió: "Toda mujer sabe que los carbohidratos engordan". Este no era un secreto. Todo el mundo lo sabía. Estas ideas habían resistido la prueba del tiempo. El sentido común y la observación empírica sirven para confirmar la verdad del asunto.
Las ideas son "Anti-Frágil" como el gran Nassim Taleb las denomina (categoría de cosas que no sólo ganan con el caos, sino que lo necesitan para sobrevivir y prosperar). Y la obesidad no era un problema tan grande en aquel entonces. Esto es lo que pensaban:
Las cosas empezaron a cambiar en la década de 1950. Hubo un aumento percibido en la incidencia de las enfermedades del corazón. Si esto era realmente cierto o no es discutible. Gary Taubes sostiene que esto no era cierto en su libro pionero "¿Por qué engordamos?". Sin embargo, la gente comenzó a buscar la razón detrás de esta "gran epidemia 'de enfermedades del corazón. Su mirada pronto cayó sobre las grasas en la dieta. La "hipótesis de la dieta y el corazón" comenzó a ganar fuerza en la década de 1960.
Ancel Keys, un nutricionista “experto” muy influyente jugó un papel instrumental en la popularización de estas ideas. Con gran entusiasmo y con una ciencia “débil” comenzó a instalarse la demonización de la grasa en la dieta (un alimento que los humanos habían estado comiendo desde que se convirtieron en humanos). Hubo un problema, aunque nosotros no lo vimos en el momento, las proteínas de la dieta tienden a permanecer relativamente constantes en la dieta humana. En realidad, es bastante difícil aumentar proteínas de la dieta a más de un 20-30% de las calorías sin tener que recurrir a las barras de proteínas o batidos, etc. Por lo tanto, si uno fuera a restringir los carbohidratos de la dieta, entonces habrá que incrementar las grasas y viceversa. Este es el resultado: una dieta baja en grasa = alta en carbohidratos y una dieta baja en carbohidratos = alta en grasas.
Dado que la grasa de la dieta era ahora “el villano de la película”, la dieta recomendada para un "corazón sano” se convirtió en una dieta alta en carbohidratos. Dado que los carbohidratos en el hemisferio occidental tendían a ser refinados, comimos más y más pan y pasta baja en grasas.
Después de todo, no estábamos diciendo NO a las hamburguesas y comiendo coliflor y col rizada sino por pan y grandes platos de pasta. A través de la década de 1950 y el debate científico de 1960 (en ocasiones muy ásperos) produjo estragos. Algunos creían que la grasa dietética era el villano pero otros, como John Yudkin, creían que los carbohidratos refinados eran el problema. Su libro, "Pura, blanca y mortal - Cómo el azúcar nos está matando" es extrañamente profético, y ciertamente debe ganar el premio al mejor libro título.
(Nota del traductor: Vale la pena hacer una búsqueda en sciencedirect o en PubMed, con nombre de autor Yudkin y leer los artículos que publicó. ¡Ese hombre debe haber viajado en el tiempo!)
Jean Mayer, PhD de Harvard comparó la dieta baja en carbohidratos como: "en un sentido equivale a un asesinato en masa". Un poco extremista. La Asociación Americana del Corazón estimó que estas dietas eran modas peligrosas. Umm ... , ¿realmente? ¿Durante 200 años de moda? Eran ideas que habían resistido la prueba del tiempo.
Las grasas dietéticas que los humanos habían estado comiendo durante miles de años. ¿Eso es lo que nos estaba matando? Si la grasa dietética nos iba a matar, ¿Por que no lo hizo muchos años antes? La dieta baja en grasas, por supuesto, hasta ese momento no estaba probada en seres humanos. Nadie en la historia había decidido nunca reducir el contenido de grasa de su dieta por razones de salud. No teníamos idea de qué efecto tendría. Por supuesto, esto fue en la época en la que también creíamos que podríamos fabricar una sustancia más nutritiva para los bebés que la leche materna. Que éramos de alguna manera más inteligentes que durante 20 millones de años de evolución. Así, en lugar de comer grasas naturales tales como crema, mantequilla y aceite de oliva se desplazaron a los aceites puramente artificiales como la margarina. Por supuesto, estos podrían matarnos con las grasas trans, pero eso es una historia para otro momento. Nos alejamos de la grasa hacia los carbohidratos refinados. Entonces, ¿quién ganó? Usted ya sabe la respuesta, y todos estamos en cada vez peor.



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