domingo, 24 de julio de 2016

39 Obesidad hormonal 24. ¿Engordan los lacteos?

39. TRADUCCIÓN DEL BLOG DEL DR JASON FUNG

¿Engordan los lácteos? 

Teoría hormonal de la obesidad XXIV


Por Jason Fung 

Link Original: https://intensivedietarymanagement.com/is-dairy-fattening/

Traducción Daniel y Esteban 
Las proteínas lácteas estimulan altos niveles de insulina debido en parte al efecto incretina. La glucosa, sin embargo, no parece aumentar mucho. Si la insulina aumenta, ¿significa esto que los lácteoos nos engordan? Aquí la respuesta es mucho más difícil.

Como vimos en nuestros mensajes anteriores, los alimentos que contienen proteínas pueden estimular la insulina en parte debido al efecto incretina. Estas son hormonas secretadas en el estómago que ayudan a la digestión y estimulan la secreción de insulina. Ellos son liberadas en respuesta a la ingestión de los tres macronutrientes - grasas, proteínas y glucosa. La implicación es que todos los alimentos pueden estimular la liberación de insulina, no sólo los hidratos de carbono. Las grasas dietéticas tienen el menor efecto sobre la secreción de insulina.

Por el contrario, sólo los carbohidratos tienen un efecto significativo sobre la glucosa. Para los alimentos con almidón, hay una muy buena correlación entre el índice glucémico y el índice de insulina. Sin embargo, en el caso específico de los productos lácteos (leche), hay una gran discrepancia. La mayoría de los productos lácteos tienen puntuación muy baja del índice glucémico IG (15-30) pero las puntuaciones del índice de insulina son muy altas (90-98).

A primera vista, esto puede parecer implicar a la proteína láctea como un importante contribuyente de la
diabesidad. Aquí hay algunas pruebas que sugieren que esto es cierto.

Un total de 38,094 participantes en el estudio EPIC fueron seguidos durante más de 10 años de forma prospectiva. El incremento del consumo total de proteína y de proteína animal se asoció con un aumento moderado -pero significativo- en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Otra recomendación dietética dada con frecuencia es el consejo de comer más pescado. Con su alto contenido de grasa omega 3, ciertamente parece un buen consejo. Las grasas omega 3 son conocidas para alterar la expresión de genes de los receptores del activador del proliferador de peroxisoma. De este modo se podría esperar el efecto beneficioso de reducir la diabetes tipo 2.

Investigadores de la Universidad de Harvard analizaron los datos de las 3 grandes cohortes prospectivas (Estudio de las Enfermeras de la Salud 1 y 2, y de Profesionales la Salud). Esto incluyó a 195.204 sujetos que se siguieron durante más de 14-18 años. El estudio: "Ácidos grasos de cadena larga Omega 3, el consumo de pescado, y el riesgo de diabetes mellitus tipo 2" se publicó en 2009 en el AJCN.

Para su sorpresa, no hubo beneficio alguno de comer más pescado. De hecho, lo contrario parece ser cierto. Hubo un aumento modesto pero significativo en la diabetes con un mayor consumo de pescado. Los consumos más altos de pescado tuvieron un aumento del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 del 24%.

En cuanto a estos datos, parece que la ingesta elevada de proteínas, particularmente proteínas de origen animal puede ser perjudicial quizás en parte debido al aumento de la insulina. ¿Deberíamos hacernos todos veganos?
Con respecto a los productos lácteos, otros grandes estudios observacionales parecen indicar que el aumento del consumo de productos lácteos conduce a una menor ganancia de peso.

Esta relación fue explorada en el documento: "Asociación entre el consumo de alimentos lácteos y el cambio de peso en 352 mujeres perimenopáusicas", publicado en AJCN en 2006. El registro sueco de mamografías fue un estudio observacional basado en la comunidad que utiliza recordatorios alimenticio para calcular el consumo de productos lácteos al ingreso y en comparación con los cambios de peso. El efecto fue relativamente modesto, no hubo un incremento en la ganancia de peso con un aumento en el consumo de los productos lácteos. En cuanto a los diferentes productos lácteos, el consumo de leche entera, leche agria, queso y mantequilla parece estar asociado con un menor aumento de peso. Beber menos leche baja en grasa, por el contrario, se tradujo en una MENOR ganancia del peso
En los Estados Unidos, en el estudio CARDIA 3157 tomaron muestras de adultos jóvenes en 4 áreas metropolitanas de los marcadores del síndrome metabólico incluyendo la obesidad en un período de seguimiento de 10 años. El grupo con la MAYOR ingesta de productos lácteos parece tener la MENOR incidencia de obesidad.

Este estudio también confirmó estos resultados para el resto del síndrome metabólico. Un mayor consumo de productos lácteos fue “protector”, no perjudicial. Un estudio realizado en Teherán, publicado en el AJCN de manera similar mostró que un mayor consumo de productos lácteos se correlaciona con un menor riesgo de síndrome metabólico.
¿Qué pasa con la diabetes tipo 2?
En el Estudio de los Profesionales de la Salud examinaron de forma prospectiva la relación entre la diabetes tipo 2 y el consumo de lácteos. Un grupo de 41 254 personas participaron en este estudio muy grande y fueron seguidos durante más de 12 años. El consumo de lácteos se asoció con una incidencia ligeramente menor de diabetes tipo 2 después del ajuste por edad e índice de masa corporal (IMC).
El estudio CARDIA investigó más a fondo el efecto independiente de la fibra en el síndrome metabólico. El nivel de referencia de 1,0 se elige para el grupo tanto con alto consumo de lácteos como alto en fibra. Con un consumo alto de lácteos pero bajo en fibra casi se triplicó el riesgo de síndrome de resistencia a la insulina (IRS), al igual que con un consumo de productos lácteos bajo pero alto en fibra. Tomando una dieta baja en lácteos y en fibra aumenta el riesgo en casi ¡siete veces!

Esto, por supuesto, no es muy buena noticia para la dieta americana estándar. El consumo de leche ha ido disminuyendo constantemente desde la década de 1970. Por otra parte, el aumento del procesamiento de los alimentos ha dado lugar a la disminución de la ingesta de fibra dietética. Eso hace que el consumo americano estándar se ubique en la categoría de riesgo más alto con casi siete veces el riesgo de resistencia a la insulina.
Por lo que los datos son muy contradictorios. Algunos estudios muestran que el aumento de la ingesta de proteínas es malo para la diabesidad mientras que otros datos de igualmente alta calidad sugieren que es bueno. Esto lleva a muchas discusiones acaloradas en Internet. Hay quienes creen que los lácteos son buenos, ya que son altos en grasas y proteínas (bajos en carbohidratos y ricos en grasas). Hay quienes creen que todos los productos lácteos debe ser excluidos de nuestra dieta (algunas personas paleo). Hay quienes creen que la carne roja debe ser excluida de la dieta (veganos, vegetarianos). Hay quienes creen que la carne roja es buena, ya que es alta en proteínas y grasas (Atkins).

¿Son malos los carbohidratos malos? ¿Son malas las grasas? ¿Son malas las proteínas? Oh hombre, mi cabeza me está empezando a doler ...

Continuar en Obesidad Hormonal 40

No hay comentarios:

Publicar un comentario