sábado, 3 de septiembre de 2016

55. Obesidad Hormonal 40. Una atenta mirada al cortisol

55. TRADUCCIÓN DEL BLOG DEL DR JASON FUNG

 Teoría hormonal de la obesidad XXXX

Una atenta mirada al cortisol 


Por Jason Fung 
Link original: https://intensivedietarymanagement.com/closer-look-cortisol-hormonal-obesity-xxxx/
 

Yo puedo hacerlo engordar. En realidad, puedo hacer engordar a cualquier persona. ¿Cómo? Es muy simple: le prescribo prednisona, una versión sintética de la hormona cortisol humana. La prednisona se usa para tratar muchos tipos diferentes de enfermedades inflamatorias, incluyendo asma, artritis reumatoide, lupus, psoriasis, enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer, glomerulonefritis y miastenia gravis. El cortisol hace engordar. No es coincidencia que tanto la insulina como el cortisol jueguen un papel clave en el metabolismo de los carbohidratos.

CORTISOL

El cortisol es la llamada hormona del estrés. Su función es mediar en la respuesta de "luchar o huir” con la ayuda del sistema nervioso simpático. El cortisol es parte de una clase de hormonas esteroides llamadas glucocorticoides (glucosa + corteza + esteroides) producidos en la corteza suprarrenal. El cortisol se produce en respuesta al estrés. En el Paleolítico, este consistía a menudo en un esfuerzo físico tal como ser perseguido por un depredador. La liberación de cortisol era esencial en la preparación de nuestros cuerpos para la acción - para luchar o huir. El cortisol aumenta el estado de alerta y disminuye la necesidad de dormir.

La disponibilidad de glucosa se mejora sustancialmente como consecuencia de la acción del cortisol. Esto proporciona la energía para los músculos necesaria para evitar ser comidos por un agresor. Las actividades metabólicas no esenciales se reducen. Toda la energía disponible se dirige hacia sobrevivir durante el período de estrés que se anticipa. El crecimiento, la digestión y otras funciones de largo plazo se restringen temporalmente. Las proteínas se descomponen y se convierten en glucosa (gluconeogénesis). En el estado de ayuno, el cortisol también cumple varias mecanismos para aumentar la disponibilidad de glucosa en el cuerpo.

El efecto hiperglucemiante de la prednisona (cortisol sintético) es conocido desde hace al menos 40 años. Estas acciones incluyen:

  • Estimulación de la gluconeogénesis hepática
  • Inhibición de la captación de glucosa en los tejidos periféricos
  • Estimulación de la descomposición de la grasa y de los aminoácidos (ayuda a proveer sustrato para la gluconeogénesis hepática).

El esfuerzo físico vigoroso (lucha o huida) pronto utiliza estas fuentes disponibles de glucosa. Poco después, o estamos muertos o el peligro ha pasado. En cualquier caso, los niveles de cortisol disminuyen de nuevo a niveles bajos. El cuerpo se adapta bien al aumento a corto plazo del cortisol y de la glucosa.

A primera vista el cortisol y la insulina parecen tener efectos opuestos. La insulina es una hormona de almacenamiento, con los niveles altos de insulina el cuerpo almacena energía en forma de glucógeno y grasa. El cortisol, por otra parte, prepara al cuerpo para la acción. La energía sale desde los depósitos en formas fácilmente disponibles tales como la glucosa. Que tengan efectos similares de aumento de peso parece notable. Con el estrés físico a corto plazo (agudo), la insulina y el cortisol desempeñan papeles opuestos. Esta situación es muy diferente para el estrés psicológico a largo plazo (crónico).

En los tiempos modernos, los factores de estrés crónico (mental, no físico) aumentan el cortisol. Por ejemplo: los problemas matrimoniales, problemas en el trabajo, problemas con los niños y la falta de sueño, son todos factores estresantes graves, pero no dan lugar a un esfuerzo físico vigoroso para disminuir después la glucosa en la sangre (previamente elevada para ser usada como combustible). En condiciones de estrés crónico, los niveles de glucosa se mantienen altos. No hay ningún esfuerzo físico vigoroso para quemar la glucosa, y no hay ninguna resolución al factor estresante. La glucosa en la sangre puede permanecer elevada durante meses. Esta elevación crónica de la glucosa puede desencadenar la liberación de insulina. Los niveles crónicamente elevados de cortisol conducen a un aumento de la insulina. Esto se ha demostrado en varios estudios.

Un estudio evaluó a personas repetidamente durante un día de trabajo al azar. El cortisol aumenta con la percepción subjetiva del estrés. Este aumento del cortisol relacionado con el estrés mostró una fuerte relación tanto aumento de la glucosa como con el aumento de los niveles de insulina (16). Dado que la insulina es el principal impulsor de la obesidad, no debería ser ninguna sorpresa que también se relacione tanto con el IMC como con la obesidad abdominal.

Con el uso de cortisol sintético también podemos aumentar la insulina de forma experimental. Los voluntarios sanos recibieron cortisol 50 mg cuatro veces al día durante 5 días. Los niveles de insulina aumentaron un 36% respecto al valor basal. Otro estudio mostró que el uso de prednisona aumenta los niveles de glucosa en 6,5% y los niveles de insulina en un 20%. Con el tiempo, resistencia a la insulina también se desarrolla principalmente a nivel hepático. Existe una relación dosis-respuesta directa entre el cortisol y la insulina. Por cada unidad de aumento de cortisol libre, la insulina aumentó 9,7 mU/I.

El uso a largo plazo de prednisona puede conducir a un estado de resistencia a la insulina o a la diabetes. El aumento de la resistencia a la insulina observada en la diabetes tipo 2 conduce a niveles elevados de insulina. Incluso cinco años después de la curación de la enfermedad de Cushing, los niveles elevados de insulina persisten. Esto está probablemente relacionado con el síndrome de resistencia a la insulina que se ha desarrollado. Este es otro mecanismo en el que el exceso de cortisol conduce a un aumento de la insulina.

Los glucocorticoides producen resistencia a la insulina en el músculo esquelético al interferir con numerosas etapas en la red de señalización de la insulina. Los mecanismos moleculares que se han señalado son la baja de IRS-1 y los niveles de proteínas PTP1B y p38MAPK aumentados. Éstos interfieren con la acción de la insulina después de que se une al receptor celular. Además, los músculos liberan aminoácidos para la gluconeogénesis aumentando la resistencia a la insulina. La adiponectina, secretada por las células grasas, que normalmente aumenta la sensibilidad a la insulina, es suprimida por los glucocorticoides.

En cierto modo, la resistencia a la insulina es esperable, ya que el cortisol en general se opone a la insulina. El cortisol aumenta el azúcar en la sangre, la insulina lo baja. Esta resistencia a la insulina, como veremos en los siguientes capítulos, es crucial en el desarrollo de la obesidad. La resistencia a la insulina conducirá directamente al aumento de los niveles de insulina. El aumento de la insulina es un importante motor de la obesidad. Múltiples estudios muestran que el aumento de cortisol confirma esta resistencia a la insulina.

Si el cortisol aumenta la insulina, a continuación, la reducción del cortisol debería reducir la insulina. Nos encontramos con esta situación en los pacientes con trasplantes que usan cortisol sintético durante años o décadas como parte de sus medicamentos contra el rechazo. El destete de la prednisona resultó producir una caída del 25% de la insulina plasmática. Esto se tradujo en una pérdida de peso del 6,0% y en una disminución del 7,7% en la circunferencia de la cintura.

Las consecuencias cardiovasculares del exceso de cortisol suenan sospechosamente semejantes a las de exceso de insulina. Esto también se conoce como el síndrome metabólico e incluye el azúcar (glucemia) alto en la sangre, aumento de la presión arterial, del colesterol y de la obesidad abdominal. El síndrome de Cushing también incluye a la insulina alta, elevación del azúcar en la sangre, de la presión arterial, el colesterol y la obesidad del tronco.

El cortisol y la obesidad

¿Tiene el exceso de cortisol por estrés psicológico a largo plazo relación con el aumento de peso? Ciertamente, la evidencia anecdótica parece sugerir que el estrés conduce a la obesidad. Sin embargo, hay ciertos estados de enfermedad caracterizados por la producción excesiva de cortisol. Esto se conoce como enfermedad de Cushing o síndrome de Cushing. Harvey Cushing describió originalmente a una mujer de 23 años de edad en 1912 que sufría de aumento de peso, crecimiento excesivo del cabello y pérdida de la menstruación. Los niveles altos de glucemia y la diabetes manifiesta están presentes en hasta un tercio de los casos. Los pacientes que toman prednisona a largo plazo a menudo parecen similares a estos pacientes y desarrollan lo que se denomina síndrome cushingoide. Hay una redistribución particular de la grasa desde las extremidades al tronco y la cara denominada obesidad troncal. El término "cara de luna" se utiliza para describir peculiar acumulación de grasa en la cara. Un "joroba de búfalo" describe el depósito de grasa en la parte posterior (espalda).

Pero el sello distintivo de esta enfermedad es el aumento de peso. En una serie de casos, el 97% de los pacientes muestran un aumento de peso en el centro del cuerpo (obesidad central), y el 94% muestra un aumento del peso corporal. La resistencia a la insulina es otra característica clave del síndrome de Cushing. Tanto el cortisol como la prednisona causan aumento de peso. Muchos pacientes se quejan de que el aumento de peso ocurre no importa lo poco que coman y no importa cuánto ejercicio hagan. Cualquier enfermedad que resulte en un exceso de secreción de cortisol dará como resultado el aumento de peso. El cortisol provoca aumento de peso.

El síndrome de Cushing subclínico también se asocia con la obesidad. Estos pacientes pueden ser encontrados por los análisis de sangre, pero todavía no tienen síntomas de la enfermedad. La glucosa en ayunas y la insulina están elevados de manera similar en estos pacientes. El cortisol provoca aumento de peso.

Sin embargo, este efecto se ve incluso dentro de la población normal, sin evidencia de síndrome de Cushing. En una muestra aleatoria de Norte de Glasgow, Escocia, las tasas de excreción de cortisol fueron fuertemente correlacionadas con el Índice de Masa Corporal (IMC) y con las mediciones del perímetro de la cintura. Los niveles más altos de cortisol se observaron en las personas con mas peso. El cortisol ocasionó aumento de peso relacionado en especial con los depósitos de grasa en el abdomen, lo que se traduce en una relación cintura / cadera aumentada (RHO). Esta distribución del peso y de la grasa en el abdomen es más peligrosa para la salud que la grasa generalizada.

Otras medidas de cortisol confirman la asociación con la obesidad abdominal. Las personas con mayor excreción urinaria de cortisol tienen una mayor perimetro de cintura en relación con la cadera. Las personas con más alto nivel de cortisol en la saliva tienen aumentado el IMC y la relación cintura / cadera. En otras palabras, existe evidencia sustancial de que la estimulación crónica del cortisol aumenta tanto la insulina como la obesidad. La exposición a largo plazo al cortisol en el cuerpo se puede medir mediante el análisis del cabello del cuero cabelludo. En un estudio comparativo de pacientes obesos con peso normal, los investigadores encontraron niveles elevados de cortisol en el pelo del cuero cabelludo

La prueba definitiva es la siguiente. ¿Puedo hacer engordar a una persona con prednisona? Si puedo, esto demuestra una relación causal, en lugar de una simple asociación. ¿La prednisona causa obesidad? ¡Absolutamente! El aumento de peso es uno de los efectos secundarios más comunes y conocidos de esa medicación. Se trata de una relación causal. Administrar dosis altas de prednisona provoca aumento de peso. Hemos aumentado el cortisol. Las personas ganaron peso. Entonces el cortisol provoca aumento de peso.

¿Qué hay de lo contrario? Si el cortisol alto provoca aumento de peso, a continuación, los niveles bajos de cortisol deben causar pérdida de peso. Esta situación existe exactamente en el caso de la enfermedad de Addison. También conocida como insuficiencia suprarrenal, Thomas Addison describió esta condición clásica en 1885. El cortisol se produce en la glándula suprarrenal, cuando se daña, los niveles de cortisol pueden caer a niveles muy bajos. La principal causa de la enfermedad de Addison es la destrucción autoinmune de la glándula. Anteriormente, la tuberculosis fue una de las principales causas del síndrome.

El sello distintivo de la enfermedad de Addison es la pérdida de peso. En grandes series de casos, el 97% de los pacientes presentan pérdida de peso. Los niveles de cortisol se redujeron. La gente perdió peso. Entonces el cortisol provoca aumento de peso.

El cortisol puede actuar a través de los niveles altos de insulina y de la resistencia a la insulina. Puede haber otras vías de la obesidad aún por descubrir. Sin embargo, el hecho que es innegable es que el exceso de cortisol provoca aumento de peso. Por extensión, el estrés provoca aumento de peso. Esto es algo que muchas personas han entendido intuitivamente a pesar de la falta de pruebas rigurosas. Ciertamente tiene sentido. Mucho más sentido que las teoría de que las calorías causan el aumento de peso.


La reducción del estrés es difícil, pero de vital importancia. Contrariamente a la creencia popular, permanecer sentado frente a la televisión o la computadora es una mala manera de aliviar el estrés. En su lugar, el alivio del estrés es un proceso activo. Hay muchos métodos probados por el tiempo para el alivio de la tensión emocional. Estos incluyen: la meditación consciente, yoga, terapia de masaje y el ejercicio. Los estudios de intervención de la atención fueron capaces de utilizar el yoga, meditaciones guiadas, y la discusión de grupo para reducir con éxito el cortisol y la grasa abdominal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario