viernes, 7 de octubre de 2016

Diabetes T 2 Daño de organo Blanco



 TRADUCIÓN DEL BLOG DE JASON FUNG

Daño de órgano blano.

 Diabetes tipo 2


Por Jason Fung 

La hiperglucemia puede ser la característica de la diabetes pero no causa la mayor parte de la morbilidad relacionada con la enfermedad. La glucosa en sangre es bastante fácil de controlar por la medicación, pero esto no impide las complicaciones a largo plazo. A pesar del control de la glucosa en sangre, el daño ocurre en prácticamente todos los sistemas y órganos. Sería difícil encontrar un solo sistema u órgano no afectado por la diabetes. Estas complicaciones se clasifican generalmente en microvasculares (de pequeños vasos sanguíneos) o macrovasculares (de grandes vasos sanguíneos).
Ciertos órganos como los ojos, riñones y nervios están predominantemente a irrigados por los vasos sanguíneos pequeños. El daño crónico de estos pequeños vasos sanguíneos causa el fallo de estos órganos. El daño de los grandes vasos sanguíneos resulta en un estrechamiento llamado placa aterosclerótica. Cuando esta placa se rompe se desencadena una reacción inflamatoria y se producen coágulos de sangre que causan ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Cuando el flujo de sangre se deteriora a las piernas puede causar gangrena debido a la circulación reducida.
Hay otras complicaciones no entran perfectamente en esta simple categorización. Una variedad de complicaciones diabéticas no están obviamente causadas por los vasos sanguíneos lesionados. Estas incluyen: enfermedades de la piel, enfermedad del hígado graso, infecciones, síndrome del ovario poliquístico, enfermedad de Alzheimer y el cáncer.
Las complicaciones microvasculares
Retinopatía
La diabetes es la causa principal de nuevos casos de ceguera en los Estados Unidos según el Centro de Control de Enfermedades en 2011.
retinopathy-condition
Las enfermedades de los ojos tienen un daño característico de la retina (retinopatía) que es una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes. La retina es la capa nerviosa sensible a la luz en la parte posterior del ojo que envía su "imagen" al cerebro. La diabetes de larga data, debilita los pequeños vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo. La sangre y otros fluidos se filtran (hemorragias y exudados) y pueden causar alteraciones visuales. Este daño puede ser visualizado con un oftalmoscopio estándar durante los exámenes físicos de rutina del fondo ojos. La hemorragia retiniana aparece como "puntos" y por lo tanto se llama 'hemorragias en punto'. La deposición de lípidos en los márgenes de la hemorragia es vista como 'exudados duros'. La retina es el único lugar donde este daño a los vasos sanguíneos se puede visualizar directamente.
Con el tiempo nuevos vasos sanguíneos comienzan a formarse en la retina pero éstas son frágiles y tienden a romperse. Esta proliferación de nuevos vasos sanguíneos conduce a un mayor sangrado dentro del ojo (hemorragia vítrea) y / o a la formación de tejido cicatricial. En casos severos este tejido cicatrizal puede desprender la retina y desplazarla de su posición normal. Este desprendimiento de la retina puede conducir finalmente a la ceguera. Los láseres se utilizan a menudo para evitar la formación de estos nuevos vasos sanguíneos.
Aproximadamente 10.000 nuevos casos anuales de ceguera en los Estados Unidos son causados ​​por la retinopatía diabética. El desarrollo de la retinopatía depende de la duración de la diabetes, así como de la gravedad de la enfermedad. En la diabetes tipo 1 la mayoría de los pacientes tendrá algún grado de retinopatía dentro de los 20 años. En la diabetes tipo 2, la retinopatía puede desarrollarse hasta 7 años antes del diagnóstico de la diabetes en sí.
Nefropatía
La enfermedad renal diabética (nefropatía) es la principal causa de insuficiencia renal terminal (ESRD) en los Estados Unidos, representa el 44% de todos los casos nuevos en 2005. La insuficiencia renal terminal se define como la insuficiencia renal que requiere diálisis o trasplante, pero muchos más son diagnosticados con un menor grado de enfermedad renal crónica. En los Estados Unidos más de 100.000 pacientes son diagnosticados con la enfermedad renal crónica cada año. En 2005 se estima que la atención a la enfermedad renal costó a los Estados Unidos $ 32 mil millones. El coste de dicha carga es enorme tanto en términos financieros como emocionales.
dialysisUna de las principales funciones de los riñones es limpiar la sangre de toxinas diferentes. Cuando el riñón empieza a fallar las toxinas se acumulan en la sangre lo que conduce a la pérdida del apetito, pérdida de peso, náuseas, vómitos y, finalmente, al coma y a la muerte si no se trata.
 La diálisis es un procedimiento artificial para eliminar las toxinas acumuladas en la sangre. Sólo se utiliza cuando el riñón ha perdido más del 90% de su función intrínseca. La forma más común de diálisis es la hemodiálisis, donde se retira la sangre, se limpia a través de una máquina de diálisis, y luego es devuelta al paciente. Generalmente los pacientes se someten a diálisis tres veces por semana durante cuatro horas cada vez.
La insuficiencia renal diabética menudo tarda 15-25 años en desarrollarse. La nefropatía como la retinopatía pueden estar presentes antes del diagnóstico de la diabetes tipo 2. La primera señal detectable es el hallazgo de trazas de proteína filtrada llamada albúmina en la orina. Esta etapa se denomina de microalbuminuria. Aproximadamente el 2% de los pacientes diabéticos tipo 2 desarrollan microalbuminuria cada año con una prevalencia 10 años después del diagnóstico del 25%. La cantidad de albúmina filtrada continúa aumentando sin descanso durante años. Con el tiempo, la función de limpieza del riñón se deteriora y los pacientes presentan un empeoramiento de la enfermedad renal. Cuando la función renal cae por debajo de 10% de lo normal a menudo se requiere diálisis.
neuropathyNeuropatía
 El daño nervioso diabético (neuropatía) afecta a aproximadamente al 60-70% de los pacientes con diabetes. Hay muchos tipos diferentes de daño nervioso diabético. Una vez más, la duración y la gravedad de la diabetes se correlacionan con la aparición de neuropatía.
El tipo más común de neuropatía diabética afecta a los nervios periféricos. Los pies se ven afectados en primer lugar y luego progresivamente las manos y los brazos con una distribución característica de "media y guante'. Los síntomas incluyen:
·         Estremecimiento
·         Entumecimiento
·         Ardor
·         Dolor
Los síntomas suelen empeorar por la noche. El dolor incesante de la neuropatía diabética es a menudo uno de los aspectos más debilitantes de esta enfermedad. Incluso los analgésicos potentes como los narcóticos son a menudo ineficaces.
Pero la falta de síntomas no significa que no haya daño en los nervios. En lugar de dolor, los pacientes pueden experimentar entumecimiento completo sin ninguna sensación en absoluto en las zonas afectadas. El cuidadoso examen físico revela disminución de las sensaciones del tacto, vibración, temperatura y la pérdida de reflejos.
Mientras que la pérdida de sensibilidadparece inocua, es todo lo contrario. El dolor protege contra trauma perjudicial. El pie de Charcot es la deformación progresiva causada por el trauma repetido. Donde la mayoría de la gente puede cambiar su posición cuando sus pies empiezan a doler, los diabéticos no pueden sentir estos episodios y, en consecuencia, no lo hacen. El trauma repetido durante años ocasiona la destrucción de la articulación.
El síndrome del túnel carpiano, causado por la compresión del nervio mediano a su paso por la muñeca es una dolencia común. En un estudio el 80% de los pacientes con este síndrome tenían resistencia a la insulina. Los grupos de músculos grandes también pueden verse afectados por la amiotrofia diabética que se caracteriza por un dolor severo y debilidad de los músculos de los muslos.
El sistema nervioso autónomo controla nuestras funciones corporales que generalmente no están bajo control consciente como la respiración, la digestión, la sudoración y la frecuencia cardíaca. Estos nervios también se pueden dañar causando náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea, anhidrosis (ausencia de sudor), disfunción de la vejiga, disfunción eréctil, e hipotensión ortostática (repentina, severa caída de la presión arterial en reposo). Si se afecta la inervación cardiaca, aumenta el riesgo de ataques al corazón y la muerte.
Ningún tratamiento actual revierte el daño de los nervios del paciente diabético. Los medicamentos pueden ayudar a los síntomas de la enfermedad pero no cambiar su historia natural. En última instancia, sólo se puede prevenir.
Enfermedad macrovascular
La aterosclerosis es una enfermedad de las arterias en la que las placas de material graso se depositan dentro de las paredes internas de un vaso sanguíneo. Esto ocasiona el estrechamiento y endurecimiento de las arterias de todos los tamaños. La diabetes aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar aterosclerosis. La aterosclerosis de los grandes vasos sanguíneos del corazón, el cerebro y las piernas son la causa estándar de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y enfermedad vascular periférica, respectivamente. En conjunto estas enfermedades se conocen como enfermedades cardiovasculares y son la causa principal de la muerte para los diabéticos.
La cantidad de muerte y discapacidad por enfermedades cardiovasculares es de una magnitud mayor que el de la enfermedad microvascular. Se cree popularmente que el colesterol obstruye las arterias lentamente, tanto como el lodo podría acumularse en un tubo. Sin embargo esta teoría hace tiempo se sabe que es falsa.
atherosclerosis
La aterosclerosis resulta de la lesión en el revestimiento endotelial de la arteria. Esto permite la infiltración de partículas de colesterol en la pared de la arteria causando inflamación. El músculo liso prolifera y el colágeno se acumula en respuesta a esta lesión, pero esto reduce aún más la la luz del vaso.
El resultado final es el desarrollo de una placa -también conocida como el ateroma- cubierta por una capa fibrosa. Si esa cubierta se erosiona el ateroma subyacente se expone a la sangre lo que provoca la formación de un coágulo de sangre. El bloqueo repentino de una arteria por el coágulo impide la circulación normal de la sangre y mata de hambre a las células que quedan sin oxígeno “aguas abajo”. Esto provoca ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
La aterosclerosis resulta de la lesión de la pared arterial en lugar de ser simplemente por la acumulación de colesterol. Hay muchos factores que contribuyen a este problema incluyendo la edad, sexo, tabaquismo, actividad física, antecedentes familiares, el estrés y la presión arterial alta. Sin embargo, la diabetes es uno de los mayores factores de riesgo para la ateroesclerosis. 
Enfermedad del corazón
La enfermedad cardíaca es la complicación más bien reconocida y temida de la diabetes. La presencia de la diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular al menos de dos a cuatro veces. Las complicaciones se desarrollan a una edad más temprana. De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón al menos sesenta y ocho por ciento de los diabéticos mayores de 65 años va a morir de enfermedades del corazón en comparación con dieciséis por ciento que va a morir de un derrame cerebral. Debido a que más del ochenta por ciento de los diabéticos mueren por una enfermedad cardiovascular la reducción de la enfermedad macrovascular es de importancia primordial incluso por encima de los de las preocupaciones por las enfermedades microvasculares.
Los estudios de Framingham de la década de 1970 establecieron la firme asociación entre la enfermedad cardíaca y la diabetes. El riesgo es tan alto que la diabetes se considera el equivalente de haber tenido un ataque al corazón previo. Los pacientes diabéticos tienen más de tres veces el riesgo de ataque al corazón en comparación con los no diabéticos. Durante las últimas tres décadas ha habido mejoras significativas en el tratamiento pero los beneficios para los pacientes diabéticos se han quedado muy atrás. Si bien las tasas de mortalidad general para los hombres no diabéticos han disminuido en un 36,4%, sólo se redujeron un 13,1% para los hombres diabéticos. En las mujeres no diabéticas la tasa de mortalidad se redujo en un 27%, pero aumentó el 23% en las mujeres diabéticas.
Accidente cerebrovascular
Los efectos devastadores del accidente cerebrovascular no pueden ser subestimados. En los Estados Unidos es la tercera causa principal de muerte y el mayor contribuyente de la discapacidad. La diabetes es un factor de riesgo independiente para el accidente cerebrovascular, incrementando el riesgo en hasta un 150-400%. Se estima que aproximadamente una cuarta parte de todos los nuevos accidentes cerebrovasculares ocurren en pacientes diabéticos. El riesgo de accidente cerebrovascular aumenta un 3% por cada año de padecer diabetes. El pronóstico del accidente cerebrovascular en los diabéticos es también peor que los no diabéticos.
Enfermedad vascular periférica
La enfermedad vascular periférica es causada por la obstrucción de los vasos sanguíneos que van a las extremidades inferiores. Puede suceder en las manos y en los brazos, también, pero esto es poco común. El estrechamiento progresivo de los vasos sanguíneos disminuye la irrigación de las piernas y del imprescindible transporte de oxígeno de la hemoglobina.
La claudicación intermitente: dolor o calambres que aparecen al caminar y alivian con el reposo es el síntoma más común. A medida que empeora la circulación el dolor puede aparecer en reposo y es especialmente común durante la noche. Las úlceras del pie diabético pueden ocurrir y el progreso a la gangrena en los casos más graves. En este punto la amputación es a menudo necesaria.
La diabetes junto con el tabaquismo es el factor de riesgo más importante para la enfermedad arterial periférica. Durante un período de 5 años aproximadamente el 27% de los pacientes tendrán enfermedad progresiva y la amputación se producirá en el 4%. Esta enfermedad reduce significativamente la movilidad y conduce a la discapacidad a largo plazo. Los resultados de la claudicación intermitente son una movilidad reducida. Los pacientes con gangrena y amputación no pueden caminar de nuevo. Esto puede resultar en el "ciclo de la discapacidad 'con desacondicionamiento progresivo de los músculos. El dolor implacable afecta la calidad de vida.
Otras complicaciones
Cáncer
Muchos cánceres comunes están relacionados con la diabetes tipo 2 y con la obesidad. Esto incluye al cáncer de mama, de estómago, colorrectal, renal y de endometrio. Esto puede estar relacionado con algunos de los medicamentos que se usan para tratar la diabetes. La supervivencia de los pacientes con cáncer con diabetes preexistente es mucho peor que la de los no diabéticos.
Piel y uñas
Los pacientes diabéticos tipo 2 manifiestan habitualmente algún tipo de enfermedad de la piel. La acantosis nigricans es una coloración gris-negro, aterciopelada con engrosamiento de la piel, especialmente alrededor del cuello y en los pliegues del cuerpo. Los niveles altos de insulina estimulan el crecimiento de los queratinocitos para producir el engrosamiento de la piel.
La dermopatía diabética produce manchas hiperpigmentadas en las piernas que también encuentran en los párpados, el cuello y debajo de los brazos. Más de veinte y cinco por ciento de los pacientes con manchas en la piel tienen diabetes.
Los problemas en las uñas son comunes en los pacientes diabéticos en particular las infecciones debidas a los hongos. Las uñas se decoloran a un color amarillo-marrón, se ven engrosadas y separadas del lecho ungueal (onicolisis).
Infecciones
En general los diabéticos son más propensos a todo tipo de infecciones que tienden a ser más graves que entre los de los no diabéticos. Las infecciones de la vejiga urinaria se incrementan, también la infección renal más grave (pielonefritis). Este riesgo es 4-5 veces mayor entre los diabéticos y tiende a implicar a ambos riñones. Las complicaciones tales como la formación de abscesos y la necrosis papilar renal también son más comunes en los diabéticos.
Todos los tipos de infecciones micóticas (hongos) son más comunes en los pacientes diabéticos. Esto incluye la candidiasis oral, infecciones vulvovaginales, infecciones fúngicas de las uñas y pie de atleta.
Úlceras del pie diabético
Las infecciones del pie son muy raras salvo en los diabéticos y, a menudo conducen a la hospitalización, la amputación y la discapacidad a largo plazo. Estas infecciones pueden involucrar a varios microorganismos diferentes haciendo necesario el tratamiento antibiótico de amplio espectro.
A pesar de un control adecuado de la glucemia el 15% de todos los pacientes diabéticos desarrollará heridas del pie durante su vida. Los diabéticos tienen un riesgo 15 veces mayor de amputación de una extremidad inferior y representan más del 50% de las amputaciones realizadas en los accidentes con exclusión de Estados Unidos. El costo financiero de estos problemas del pie diabético no puede ser subestimado, se estima que cada caso a tratar cuesta más de $ 25,000.
Disfuncion eréctil
Los estudios de población basados ​​en la comunidad en envejecimiento de edad 39-70 años varones encontraron que la prevalencia de la impotencia oscila entre diez y cincuenta por ciento. La diabetes es un factor de riesgo clave aumentando el riesgo es más de tres veces. La disfunción eréctil afecta a los diabéticos a una edad más temprana que los no diabéticos.
Hígado graso
La enfermedad del hígado graso no alcohólico es el almacenamiento y la acumulación de exceso de grasa en forma de triglicéridos superiores a 5% del peso total del hígado. Cuando este exceso de grasa produce aparecen daños en el tejido hepático detectables en las pruebas de sangre estándar, se llama la esteatohepatitis no alcohólica (NASH). Esto no es una cuestión trivial ya que es la causa principal de cirrosis hepática en América del Norte.
En la diabetes tipo 1 hay una muy baja incidencia de la enfermedad del hígado graso. Por el contrario, la incidencia es muy alta en la diabetes tipo 2, a menudo se estima en más de 75%.
Síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) se caracteriza por ciclos menstruales irregulares, la evidencia de los resultados alterados de la testosterona y del ultrasonido que muestra quistes. Las pacientes con SOP comparten muchas de las mismas características que los diabéticos tipo 2, incluyendo la obesidad, presión arterial alta, colesterol alto y la resistencia a la insulina. Se considera comúnmente parte del síndrome metabólico y una manifestación anterior de la resistencia a la insulina que es característica de la diabetes tipo 2.
La enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva crónica que causa pérdida de memoria, cambios de personalidad y problemas cognitivos. Es la forma más común de demencia y representa un total de 60 a 70% de todos los casos. Los vínculos entre la enfermedad de Alzheimer y la diabetes siguen creciendo muy fuertemente. Muchos han argumentado que la enfermedad de Alzheimer puede ser llamada "diabetes tipo 3” dado el papel central de la resistencia a la insulina en el cerebro.
Resumen
Todos los sistemas orgánicos se ven afectados por la diabetes que tiene un potencial maligno único para devastar todo nuestro cuerpo. ¿Pero por qué? Prácticamente cualquier otra enfermedad se limita a un único sistema de órganos. La diabetes afecta a todos los órganos de múltiples maneras. Es la causa principal de ceguera, es la causa principal de insuficiencia renal, es la principal causa de enfermedades del corazón, es la principal causa de accidente cerebrovascular, es la principal causa de amputaciones, es la causa principal de demencia, es la principal causa de la infertilidad, es la principal causa de daño a los nervios.
¿Por qué están empeorando estos problemas en lugar de mejorar incluso siglos después de la descripción original de la enfermedad?
Suponemos que las complicaciones surgen debido a los daños causados ​​por la hiperglucemia. Pero a medida que desarrollamos más nuevos y mejores medicamentos para controlar la hiperglucemia, ¿por qué las tasas de complicaciones no mejoran?
Esperamos que con el tiempo, ya que nuestra comprensión de la diabetes aumenta, que las tasas deberían disminuir. Pero no lo hacen. Estamos en medio de una epidemia mundial de la diabetes tipo 2. Peor aún, las tasas están acelerando, no desacelerando. Debemos enfrentarnos al hecho frío y duro como el acero de que el camino actual conduce al fracaso.
Si la situación es cada vez peor, entonces la única explicación lógica es que nuestra comprensión y el tratamiento de la diabetes tipo 2 es fundamentalmente defectuoso. Podemos estar corriendo duro, pero en la dirección equivocada. Incluso una mirada superficial a nuestro paradigma de tratamiento revela el problema. La premisa tácita de nuestro paradigma de tratamiento actual es que la toxicidad de la diabetes tipo 2 se desarrolla sólo a partir de la elevación de la glucosa en sangre. Por lo tanto, los tratamientos con fármacos están dirigidos hacia la reducción de la glucosa en sangre.
Sin embargo, también sabemos que la resistencia a la insulina provoca la hiperglucemia en la diabetes tipo 2. Si nuestros medicamentos no corrigen la resistencia a la insulina subyacente, entonces ellos sólo tratarán los síntomas de la hiperglucemia. La enfermedad subyacente (alta resistencia a la insulina) permanece completamente sin tratar. No tenemos ninguna esperanza de erradicar esta enfermedad sin abordar su causa raíz.
https://intensivedietarymanagement.com/end-organ-damage-t2d-17/

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